16 de febrero de 2012

"Don Maurilio" da nombre al taller de mecanizado

El taller de mecanizado del Colegio Salesiano de la Trinidad lleva desde el día 31 de enero el nombre de "Don Maurilio" Hernández Martín. La Casa de la Trinidad rinde homenaje a este salesiano en mangas de camisa

Con gran placer nos hecemos eco de esta noticia que conocemos a través de la web de Colegio
 En la festividad de Don Bosco, 31 de enero, se abrió la puerta, en esta casa de la Stma. Trinidad de Sevilla, por la que pasaremos todos para recorrer con entusiasmo el camino que nos llevará al año del BICENTENACIO del nacimiento de San Juan Bosco (2015).

Han sido muchos e importantes los actos religiosos y recreativos celebrados entre nosotros pero, hemos tenido uno especialmente emotivo y significativo. Tenemos un salesiano coadjutor llamado don Maurilio Hernández Martín, natural de Valsalabroso que, desde que profesó en el año 1954, ha sido un modelo haciendo realidad lo que quería Don Bosco de “salesianos en mangas de camisa”.

Su gran devoción a nuestro Padre y a María Auxiliadora la contagiaba por doquier entre los tornos y máquinas de su taller de mecánica. ¡Qué capacidad de sacrificio y trabajo tiene este salesiano! Todos le llamaban “maestro” o simplemente “don Maurilio” y nadie como él se ha hecho acreedor del homenaje que se le tributó.

Un día soñó ser como Don Bosco en medio de los jóvenes y bien que lo consiguió durante más de cincuenta años. No miraba el reloj, estaba siempre disponible, (que conste que era exigente), pero ¡cómo le querían profesores y alumnos!... y le siguen queriendo. Con frecuencia vemos llegar antiguos alumnos preguntando por “el maestro” para darle un abrazo y presentarle a sus hijos pero, sobre todo porque gracias a él han llegado a ser “honrados ciudadanos y buenos cristianos”

Encima de la puerta de su taller en el que se hacía realidad el sistema preventivo, se ha colocado un azulejo como recuerdo y desde hoy ese taller se llama: “Maurilio Hernández Martín”. Su emoción era evidente no sólo por lo plasmado en la cerámica sino por el entusiasmo y cariño que todos le manifestaban. En sus ojos brillantes podíamos leer: “¡Quién pudiera empezar de nuevo!”

Ahora, don Maurilio está dedicado con alma y cuerpo a atender a los salesianos mayores y enfermos y con ellos sigue manejando la “fresa” de su amor y buen trato, lo mismo que el “torno” de sus horas y dedicación.

¡GRACIAS DON MAURILIO!

4 comentarios:

  1. Mi enhorabuena a Don Maurilio y a quien tuvo la feliz idea de dar su nombre al taller...

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  2. Me sumo a la enhorabuena y a la gratitud a Don Maurilio por tantos años de labor discreta pero constante en la Casa. Fé de ello dan tantos y tantos antiguos alumnos.

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  3. Estimado D. Maurilio, mi más sincera enhorabuena por ese "homenaje sorpresa". El trabajo en la sombra, el predicar con el ejemplo, tanto en su etapa en F.P., como ahora en la Comunidad D. Pedro Ricaldone trabajando con nuestros salesianos mayores, como lo hizo con nuestro querido D. Rafael, deben tener su reconocimiento.
    Muchas gracias por su trabajo.
    De su compañero el rey Melchor y hoy presidente da la Asociación de Antiguos Alumnos.
    P.D. Mi esposa Mariló se suma a este agradecimiento.

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  4. Juan Ramón Leal Pino19 de febrero de 2012, 14:46

    Estimado D. Maurilio mi familia se une a este homenaje tan justo como merecido. Desde que tengo uso de razón le he conocido con su bata azul trabajando y educando en la F.P. aún cuando yo no era alumno del Colegio. No concebimos a la Formación Profesional sin D. Maurilio. Tanto mis hijos como nosotros tenemos mucho que agradecerle. En su nuevo cometido regala simpatia, dedicación y amor a sus hermanos mayores. Gracias por todo D. Maurilio.

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